Todos los días, a las cinco de la mañana, Francisco López tiene que cumplir con una estricta pauta de ejercicios cardiovasculares de cara a...

lunes, diciembre 05, 2011 by TheOlbap
Todos los días, a las cinco de la mañana, Francisco López tiene que cumplir con una estricta pauta de ejercicios cardiovasculares de cara a su participación en el Rally Dakar 2012, que larga el 1 de enero en Mar del Plata. 

Junto a su kinesiólogo, Claudio Basualto, realiza un trekking en el cerro Pochoco o Provincia, o bien, sube a Farellones en bicicleta. La rutina se acaba a las nueve de la mañana. Por la tarde, realiza trabajos de transferencia de fuerza en el gimnasio de la Clínica Las Condes. 

A seis meses de accidentarse gravemente en Túnez, el piloto está cerca de llegar al objetivo que se impuso para la carrera más dura del mundo: llegar en un 85% de su capacidad física, una meta realista después de pasar un largo período de convalecencia. 


"Estamos cumpliendo con lo que nos planteamos, pero sería muy jugado decir a qué posición puede aspirar en el Dakar. La idea es que lo termine, si el cuerpo se lo permite", sostiene Basualto acerca de las expectativas que pueden generarse respecto del rendimiento del oriundo de Curicó, durante los 15 días que durará la prueba. La idea es no generar falsas expectativas.

"Soy un ganador. De lo contrario, mejor me retiro. Hemos hecho una muy buena labor física y sicológica (esta última, a cargo de Gilson dos Santos), para sacarme de la cabeza los temores de un posible accidente. Quiero disfrutar la carrera, competir sin presiones. En el camino veré si puedo exigirme más, pero estoy tranquilo, porque es casi un milagro que pueda correr", agrega "Chaleco".

El motociclista asume que "para mí, este Dakar es completamente diferente a todos los anteriores en que he estado, donde iba a pelear la punta o tratar de ganarlo. Por la lesión, no es fácil estar en un evento competitivo, pero por la madurez, el tiempo, por la experiencia y el accidente que tuve, creo que debería tomarme el Dakar de ese modo, para tener un Dakar con un final óptimo".

A tres meses de iniciar su preparación en Santiago, López ha tenido escaso contacto con una moto. De hecho, el viernes iba a completar una ruta entre La Serena y Copiapó (entre 2.000 y 3.000 kilómetros), pero la opción se descartó porque no alcanzó a llegar su Aprilia. 

Eso sí, desde el 17 al 21 de diciembre, en Curicó, el raidista nacional hará un intensivo entrenamiento sobre las dos ruedas. 

"Hasta ahora, sólo me he subido a motos chicas", dice. Después de su estancia en su tierra natal volverá a Santiago, no hará más trabajo físico y el 27 viaja a Argentina. 

Asistencia en carrera

El equipo de "Chaleco" no quiere arriesgar la salud del piloto durante los 15 días de carrera. Por eso, un grupo médico de la Clínica Las Condes, compuesto por dos kinesiólogos, un masajista y dos traumatólogos, viajará especialmente a Argentina, el norte de Chile y Perú para evaluar su condición de forma constante.
En suelo nacional, la instancia se producirá en el día de descanso en Copiapó, el 8 de enero, tras cumplirse el primer tercio de la competencia y antes de afrontar las etapas más desgastantes en la Región de Atacama. Precisamente por lo que significa correr en el desierto, volverá a ser atendido en Antofagasta, dos días antes de ingresar a suelo peruano para correr el tramo final del circuito que finaliza en Lima, el 16 de enero.

Fuente: LT